RECOMENDACIONES PARA LA INGESTIÓN DE ENERGÍA
La energía alimentaria que es requerida para el sostenimiento de la respiración, circulación sanguínea, trabajo físico y síntesis de proteínas corporales es suministrada por carbohidratos, proteínas, grasas y alcohol de la dieta. El balance energético de un individuo depende de la ingestión y el gasto de energía. Se define como requerimiento estimado de energía (REE) la ingestión promedio consistente con un buen estado de salud que se predice pueda mantener el balance energético en adultos saludables de una edad, sexo, peso, talla y nivel de actividad física definidos. En niños, mujeres embarazadas y que lactan, se utilizan los valores de REE para adicionarle las necesidades asociadas con la deposición tisular o la secreción de leche materna a rangos consistentes con un buen estado de salud. Aunque las más actuales recomendaciones de energía alimentaria estiman los REE mediante ecuaciones especificas (basadas en el peso corporal o en el gasto energético medido por métodos isotópicos) para 4 rangos diversos de actividad física, el nivel de actividad física que se recomienda para el cálculo de las recomendaciones de población es el de “activo”, con el objetivo de mantener la salud y reducir el riesgo de enfermedades crónicas.3,4
Las recomendaciones de energía alimentaria así propuestas por el FNB/USA,20024 para individuos activos se presentan en la tabla 2.
Tabla 2. Requerimientos estimados de energía para individuos saludables moderadamente activos
Grupos de edades
|
kcal/d
| ||
Masculino
|
Femenino
| ||
0-6 meses
|
570
|
520
|
3 m
|
7-12 meses
|
743
|
676
|
9 m
|
1 a 2 años
|
1 046
|
992
|
24 m
|
3 a 8
|
1 742
|
1 642
|
6 a
|
9 a 13
|
2 279
|
2 071
|
11 a
|
14 a 18
|
3 152
|
2 368
|
16 a
|
> 18
|
3 067
|
2 403
|
19 a
|
Por encima de los 19 años deben sustraerse 10 kcal/d para hombres y 7 kcal/d para mujeres.
El establecimiento de recomendaciones se ha basado fundamentalmente en ingestiones observadas, métodos factoriales y estudios de balance. En la más reciente propuesta de 20043 el gasto real de energía para niños y adolescentes ha sido medido mediante la utilización de técnicas isotópicas. Para adultos las recomendaciones de energía se han establecido por el método factorial que comprende la estimación de la tasa metabólica basal (TMB), mediante ecuaciones de predicción y su multiplicación por factores de actividad física típicos de diferentes estilos de vida.3
Basado en el hecho de la elevada prevalencia de sobrepeso corporal y factores de riesgo de enfermedades crónicas en algunas sociedades, se ha recomendado una combinación de propuesta del Comité de FAO/OMS/UNU, 2004,3 en relación con la estimación de la TMB por las ecuaciones de Schofield12,13 y los múltiplos de la TMB y además la consideración adicional del Grupo Consultivo de Expertos de OMS/FAO sobre Dieta, Nutrición y Prevención de Enfermedades Crónicas de 2003,14 el cual ha propuesto el valor de IMC= 21 como meta a alcanzar para la prevención de enfermedades crónicas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario